Equipos industriales para cada proceso
En la refrigeración industrial el frío no es un servicio auxiliar: forma parte del proceso y del producto. Cada proyecto tiene su temperatura, su régimen de funcionamiento y su nivel de riesgo aceptable, y esas condiciones —no el catálogo— son las que deciden el esquema frigorífico que hay que montar.
CO2 subcrítico, amoníaco directo o cascada NH3/CO2 son arquitecturas distintas, con distinta eficiencia, distinto coste de instalación y distinta carga de refrigerante. Elegir bien esa arquitectura condiciona el consumo y la seguridad de la planta durante toda su vida útil.
Co2, NH3, ambos...
La industria trabaja con potencias, temperaturas y normativas de seguridad que el frío comercial no alcanza. El salto de escala no es solo de tamaño: obliga a cambiar el pensamiento y el esquema de la instalación.
Las soluciones que plantea Tewis parten del CO2 transcrítico en booster, que resuelve las dos temperaturas de la planta en un solo equipo y con un único refrigerante. Cuando la potencia o el proceso lo piden, entra el amoníaco: el chiller produce glicol a −8 °C para los frescos y condensa a la vez la central de CO2 subcrítico de los congelados, con la carga de amoníaco reducida al mínimo y confinada en sala de máquinas.
Industrial CO2
Centrales booster de CO2 transcrítico para instalaciones industriales: de 450 a 800 kW en media temperatura y hasta 350 kW en baja. Un solo equipo cubre toda la potencia de la planta. Puede incorporar ECO2SMART, el sistema exclusivo de Tewis, que multiplica la eficiencia y reduce los consumos energéticos.
El número de compresores, el gas cooler y el resto del equipamiento se dimensionan según lo que pide el proyecto. Recuperación de calor a tres niveles —hasta 65 °C—, módulos chiller independientes para agua o salmuera de proceso y menor peso, que abarata la estructura. Además, la posibilidad de personalizar el chasis y las prestaciones convierte estas centrales en un gran aliado industrial.
CO2 Subcritico
Racks de CO2 subcrítico para congelado industrial, con potencias de 20 a 400 kW (LT) y chasis altamente personalizable. Llegan completamente equipados y listos para funcionar.
Trabajan en ciclo subcrítico, de modo que necesitan otro circuito frigorífico para condensar el CO2, por expansión directa o por glicol. A cambio, la carga de CO2 almacenada es mínima y la relación entre eficiencia y coste de instalación resulta muy competitiva.
Chillers NH3
Centrales de amoníaco que integran el enfriador del fluido secundario, con potencias de hasta 2.500 kW. Un mismo equipo produce glicol a −8 °C para los servicios de frescos y condensa la central de CO2 subcrítico de los congelados. El NH3 (R717) es un refrigerante natural con GWP 0: cumple el reglamento F-Gas y queda libre de tasas.
El diseño reduce al mínimo la carga de amoníaco, y la versión condensada por agua la reduce todavía más: menos riesgo y menos exigencia reglamentaria en sala de máquinas. Nivel en continuo, inyección electrónica y recuperación automática de aceite. Llegan terminadas de fábrica, con tuberías en acero inoxidable y carrocería CI-BOX insonorizada, apta para intemperie.